Las tareas de un servicio de atención domiciliaria son muy diversas. Siendo la más común, la relacionada con el cuidado de personas a domicilio. Este trabajo se realiza por profesionales del sector, que no solo ofrecen un servicio de calidad, sino también un trato cercano y de confianza.
A las personas mayores les ofrece un acompañamiento para mantener su autonomía, atención personal y doméstica.
En el caso de las personas dependientes desempeñarán atención personalizada a las necesidades específicas de cada persona usuaria, así como la realización de las labores del hogar, todo ello para facilitar la permanencia y el acompañamiento en el hogar de la persona. Se les asistirán para cuidar de sus condiciones físicas, psíquicas y sociales y también les acompañarán a la hora de realizar las actividades básicas de la vida diaria.
Otro servicio es la atención de los niños/as. A muchas familias les resulta complicado lograr la conciliación familiar/laboral, por eso desde Ambar, también nos ocupamos de la atención y cuidado de los menores para poder cubrir dicha necesidad, siempre desde un trato profesional y personalizado.